En los últimos años, el compliance se ha convertido en un elemento imprescindible para cualquier empresa que aspire a trabajar con seguridad jurídica. Aunque tradicionalmente se ha asociado a grandes corporaciones, también es obligatorio y necesario para las pequeñas y medianas empresas. De hecho, la falta de prevención puede poner en riesgo su propia supervivencia ante una sanción administrativa o una responsabilidad penal.
Sin embargo, muchas pymes aún se preguntan:
¿Qué es exactamente el compliance? ¿Cómo se pone en marcha? ¿Cuánto cuesta? ¿Realmente lo necesito?
En este artículo te explico, de forma clara y práctica, cómo elaborar e implementar un sistema de cumplimiento normativo ajustado a la realidad de una pyme, sin complejidades innecesarias y con resultados reales.
1. ¿Qué es el compliance y por qué es esencial en una pyme?
El compliance es el conjunto de políticas, procedimientos y controles que permiten a una empresa prevenir riesgos legales, especialmente los de carácter penal (art. 31 bis del Código Penal), y garantizar un funcionamiento ético, seguro y conforme a la normativa.
En una pyme, su función es doble:
- Evitar sanciones, responsabilidades penales o administrativas, y daños reputacionales.
- Ordenar la empresa, clarificando responsabilidades, procesos internos y canales de control.
El mito de que el compliance es “solo para grandes empresas” está más que superado. La jurisprudencia española ha reiterado que las pymes también pueden ser penalmente responsables, y que disponer de un programa de cumplimiento es el único camino hacia la exención o atenuación de la pena.
2. Los beneficios reales para una pyme: más allá de evitar sanciones
Un programa de compliance bien diseñado aporta ventajas muy concretas:
- Previene fraudes internos y conflictos entre socios.
- Reduce riesgos penales y permite acreditar diligencia ante inspecciones o investigaciones.
- Aporta orden y profesionalización, especialmente en empresas en crecimiento.
- Aumenta la confianza de clientes, proveedores y entidades financieras.
- Facilita participar en concursos públicos y mejorar la posición competitiva.
Y lo más importante: se adapta a lo que la empresa es, sin burocracia ni estructuras innecesarias.
3. Cómo elaborar un programa de compliance en una pyme: pasos esenciales
Abordado correctamente, el compliance no solo es accesible para una pyme, sino que puede implementarse de forma ágil y con impacto inmediato.
1) Diagnóstico inicial: conocer la empresa por dentro
Todo comienza con una fase de análisis:
- Estructura de la empresa.
- Actividad y procesos sensibles.
- Relaciones con proveedores, clientes y administraciones.
- Sistemas de control existentes.
Sin entender la empresa, no hay compliance eficaz.
2) Mapa de riesgos: qué puede pasar y cómo prevenirlo
Tras el diagnóstico, se identifican los riesgos legales reales:
- Delitos contra la Hacienda Pública.
- Delitos medioambientales (especialmente en sectores industriales).
- Delitos societarios.
- Corrupción entre particulares.
- Estafas, administración desleal o apropiación indebida.
- Riesgos vinculados a protección de datos o contratación pública.
Cada riesgo debe valorarse según su probabilidad y su impacto, para priorizar correctamente.
3) Diseño de controles y políticas internas
Aquí se establecen medidas concretas que la empresa aplicará:
- Protocolos de contratación interna y externa.
- Controles económicos básicos.
- Política de regalos y conflictos de interés.
- Verificaciones con proveedores.
- Procedimientos para la toma de decisiones en el órgano de administración.
El objetivo es crear procedimientos simples, claros y utilizables, no documentos que nadie leerá.
4) Código ético y canal de denuncias
Dos pilares esenciales:
- Código ético: define los valores, reglas de conducta y responsabilidades de cada persona en la empresa.
- Canal de denuncias: permite comunicar irregularidades de forma confidencial y segura, cumpliendo con la Directiva europea y la Ley 2/2023 reguladora de la protección de las personas que informen sobre infracciones normativas y de lucha contra la corrupción. Entre otras, todas las personas físicas o jurídicas que cuenten con un mínimo de cincuenta trabajadores están obligadas de disponer de un canal de denuncias.
Ambas herramientas refuerzan la cultura de cumplimiento.
5) Formación interna: sin formación no hay cumplimiento
Un sistema de compliance solo funciona si quienes lo integran saben cómo utilizarlo.
Esta fase incluye:
- Formación básica para toda la plantilla.
- Formación específica para mandos intermedios y directivos.
- Acreditación documental de la asistencia.
6) Supervisión y actualización continua
Un programa desactualizado no sirve ni protege.
La empresa debe revisar periódicamente el sistema, registrar incidencias y actualizar controles.
4. ¿Cuánto cuesta implementar un compliance en una pyme?
Mucho menos de lo que se piensa.
Los programas son modulables y se adaptan a:
- Tamaño de la empresa.
- Volumen de actividades.
- Sector de riesgo.
De hecho, suele resultar más económico prevenir que afrontar una sanción, una inspección o un conflicto entre socios.
5. La clave: un compliance hecho a medida, no un documento estándar
La pyme necesita proximidad, claridad y soluciones reales.
Por eso, el compliance debe diseñarse entendiendo la empresa desde dentro:
quién la dirige, cómo trabaja, dónde están sus vulnerabilidades y qué recursos tiene.
Un sistema mal diseñado es tan peligroso como no tener ninguno.
Conclusión: el mejor momento para implantar un compliance en tu pyme es ahora
La normativa es cada vez más exigente y los riesgos más complejos.
Las pymes que desean crecer y operar con seguridad jurídica necesitan:
- orden interno,
- prevención,
- y procesos claros.
Un programa de compliance bien elaborado es una inversión que protege, fortalece y profesionaliza.
Si quieres valorar cómo implantarlo en tu empresa o necesitas un análisis inicial de riesgos, estaremos encantados de ayudarte.
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